sábado, 30 de agosto de 2008

Tres


De repente me despierto y veo el cielo... tres años han pasado...

Tengo el pelo largo de tres años; ideas y experiencias acumuladas de tres años.

Vuelvo. Me instalo otra vez en el viejo espacio y no ha cambiado mucho. 

Las personas sí han cambiado. Los adolescentes que viven cerca de mi casa han crecido tres años y uno se ha hecho marero. Mi papá ha envejecido tres años y habla diferente, tiene otras ideas; se ve viejo y tiene la misma edad que Madonna.

Vuelvo. Acá me tengo que cuidar, observar bien mis movimientos y hacia dónde miro. Soyapango es rápido y violento; en sus ruidos se nota su personalidad, su clima lo hace notar y vibra, vibra como ningún otro municipio. Acá tengo que ser cuidadoso y no pintarme las uñas. Cuando vea a un muchacho que me guste, tendré que disimular mi mirada, otra vez, como cuando era adolescente.

Vuelvo, quizás, en el tiempo. Los viejos escenarios me cubren y trato de acostumbrarme otra vez; trato de sacar poemas de Soyapango pero me es difícil...

4 comentarios:

mauxito dijo...

no sabés lo que me encanta este post en específico!!!
mirá... que feo que te fuistes más allá... de plano...
aunque sabés, yo pienso que por allá es más abierto a aceptar a gente que es totalmente diferente (desde un extremo, hasta el siguiente en su misma categoría; y de una categoría a la siguiente),
por acá todavía ven raro un montón de cosas, aunque quizá por acá se callen más, por allá quizá lo que sobra es la inmadurez, y aunque se acepte, no se tolere
o viceversa...
y acá, ocurre la viceversa de lo de allá.
al final, todos somos unos inmaduros, intolerantes,
pero que nos callamos porque ni modo, y lo aceptamos porque ya ni qué hacer...

yo no sé porque no se puede ser uno mismo... si uno tiene ganas de ser lo que sea, que lo dejen, pues, chis, de todas maneras uno deja que la demás gente sea lo que quiera, al fin de cuentas, lo que todos buscamos es la misma mica!

Orpheo dijo...

Mauxito, parecés estar dando vueltas en el mismo lugar sin llegar a ningún lado después de tantas lineas.

Nadie, siento que hayás tenido que regresar. Me hubiera gustado poderte ofrecer mi cuarto sin todo lo que te evitaría aceptarlo.

Cuidate mucho en Soyapango.

Te quiero mucho.

mauxito dijo...

esque ese es el punto...
si no soy yo el rendundante... entonces no habrá nadie más quien lo sea...
pero el punto quedo aclarado..

Nadie dijo...

Bueno, mara que lo critique a uno va a haber en cualquier lugar. Uno mismo critica a la demás gente. Lo que pasa es que en Santa Tecla no sentía tanta violencia y peligro como lo siento en Soyapango.

Orpheo, no tenés que sentirlo tanto... no me he ido a Haití o Afganistán. Es una situación llevable. Toda mi vida he vivido aquí.

Mauxito, ojalá no hubieran personas redundantes; nos ahorrarían tiempo a muchos.