jueves, 9 de julio de 2009

Cuento de cemento

Llovía como miles de chuchos miando. Las nubes se revolcaban entre todas como en orgía, como en película blanco y negro. Por el techo tipo carpa de circo del nuevo Café de Don Pedro, se deslizaban los chorros de agua, kamikazes, y soltaban sus risas chispeantes. El visavisa de los cobradores contrastaba con el ruido de la lluvia golpeando la calle. Un cobrador iba colgado de la puerta de la coster y no se mojaba. Las graves ondas del bajo que emanaban del vehículo, ahuyentaban lejos los chorros e iban a morir a la calle, atropellados.

En una esquina de Soyapango, una vendedora y sus hijos se habían refugiado bajo los pocos centímetros que sobresalían del techo de la clínica frente a la que vendían. Vendían ahí hace años. Dejaron los huacales abandonados a unos pocos pasos, se apuñaban contra la pared blanca y se miraban más morenos, más bellos porque la sonrisa no se les desprendía de la cara y parecían gozar. Los dientes de la madre eran grandes y blancos, como los chicles que vendía su marido.

Dentro de la clínica siempre era frío. El doctor, detrás de sus lentes, vió unas siluetas negras deformarse tras los solaires de las ventanas; se acercó con curiosidad porque ya estaba sordo y no sabía a qué sonaban los dueños de las siluetas. Al poner la oreja contra la cortina, escuchó las risas de los niños y la de la madre rebotarle hasta en el pecho.

Abrió la puerta un poquito. Seis ojos negros se le clavaron en la cara. Con la mano llamó esos ojos y les dijo:

—¿No quieren pasar adentro mientras llueve?
—Bueno —dijeron después de dudar unos segundos.

Adentro, tomaron café y comieron pan dulce. Adentro, se conocieron. Afuera, los mangos comenzaban a desbordarse de los huacales, se fueron rodando entre el agua.

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No hay duda de que este estilo es muy original. Yo lo inventé.

6 comentarios:

Elena dijo...

Diosanto

....
Bayunco.

Flor Aragón dijo...

¿Y cómo se llama el estilo tan original, digamos?

La historia esta linda, lindísima. ¿Te das cuenta de que está llena imágenes sensoriales bien fuertes?

S0y la Que No Buscas dijo...

Muy lindo!

por cierto me encanta que ya no este triste...

Un abrazo! XD

Nadie dijo...

Elena, jajajja.

Flor, digamos que como sólo trataba de copiar el estilo de Cuentos de Barro de Salarrué, podríamos decirle neocostumbrismo o pseudocostumbrismo. Algo así :)

S0y la Que No Buscas, gracias y otro abrazo.

Flor Aragón dijo...

No es por nada, pero me gusta más que Salarrué. Ja ja

Nadie dijo...

Flor, este comentario me enmudeció y sentí una presión en el pecho.

Gracias. Me da pena. Es que yo idolatro a Salarrué.