martes, 6 de octubre de 2009

Cernió

Esta lluvia es extranjera. Así no llueve en San Salvador. Parece la descripción que me han hecho de la lluvia limeña.

Parece que Dios pestañeara después de haber llorado bastante sin darse cuenta de que su rocío nos cae hasta acá abajo, nos molesta, nos hace pestañear incómodos.

San Salvador así, tan opaco, parece San José en un día soleado. A la vuelta de la esquina encontraré, probablemente, el cine de finales del siglo XIX y estaré otra vez ahí, extranjero solo, sin saber qué hacer.

¿Cae rocío o es que la cara y los brazos se me están durmiendo?

Sueño que voy en el sueño del alcalde de San Salvador. Sueño que voy en el Metrobús del D. F. y el cielo está gris e inmenso, como reflejo borroso del propio D. F. Los edificios grandes de la UNAM tratan de colorear el día.

Despierto. Nunca estuve dormido. La poca luz de este día resalta los detalles de todo lo que hay. No hay Sol que me esconda los secretos con su luz. Este día es opaco y cernió.

4 comentarios:

Elena dijo...

Así llueve acá!

Nelais dijo...

Qué lindo paseo.

La lluvia debilita pero enriquece.

Saludos,

Be yourself dijo...

ayer llovió feo...

Nadie dijo...

Elena, Nelais y Be yourself, saludos a lxs tres y sólo quiero decir que me gusta la lluvia bonita, no la fea.