miércoles, 20 de enero de 2010

Mauricio


Todo es igual. La vieja del eterno frío y suéter. El nombre de esta ciudad. El dios que profesan las religiones. La moda pasajera. El monólogo de la vieja que habla sola. El maquillaje de la vieja que aún se pinta. La altura de los postes. Las plantas marchitas cobrizas enredadas en los cables. Las profecías de la iglesia y los cantos con megáfono. Los colores del partido. La ruta ferroviaria. El color de los muebles metálicos. Los platillos típicos y demás comidas. Los dibujos de dientes en los rótulos de los dentistas. El tipo de fuente de los carteles pintados en manta y colgados, sus colores y lo que dicen. La temperatura de la hora y la época. El gesto de vergüenza del peatón cuando se le deja pasar. El hidrate torcido. El precio por hora y fracción del parqueo.

Todo es igual, menos mi cara en el retrovisor. El microbús en marcha y el sol cambiando mi rostro con las sombras de los árboles, los cables, los pájaros aleteando alternadamente con mi pestañeo.
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El nombre de esta entrada es un nombre.

3 comentarios:

S0y la Que No Buscas dijo...

Lo que me llama la atención de este post es "la vieja del eterno frío y suéter" jeje

Cuando voy hacía la universidad, veo a una viejita, siempre con suéter y se me hace un hoyo en la panza!!!


Saludos!!

vivoenlared dijo...

Todo cambia y al tiempo todo es lo mismo, casi siempre al menos.Saludos

Nadie dijo...

S0y la Que No Buscar, tan fiel, siempre es un gusto saludarla por aquí.

vivoenlared, me gustó su primera entrada y me dejó intrigado. Espero seguir teniendo noticias suyas.