17 de mayo de 2011

Mister Donut / Comercial

La mesa más olvidada en uno de los cuatro Mister Donut de Metrocentro. No llega ni el aire acondicionado. Llegan todos los olores del baño porque está cerca. Seis mujeres esperan afuera de la puerta del baño. La de adentro ha de estar cagando. Otras vienen y se asoman y se van
a otro Mister Donut donde cagar, donde orinar, donde cambiarse el Kotex a gusto. Programa de educación sexual de los noventa por Canal 10, en la pantalla plana del Mister Donut: imágenes microscópicas de miles de espermatozoides sobre la cabeza de una señora, de una vendedora de Avon y de una agente de Maya Tours. Imágenes creadas por computadora del torso transparente de un hombre, fases de la erección, recorrido del semen, eyaculación
reflejada en la superficie del café negro, en lo corrugado del vaso con cebada; en la vitrina, sobre las caras de dos gays que hablan afuera. Eyaculación virtual sobre la cara de dos gays, de dos niños que venden flores escondidos de los vigilantes, de una muchacha con uniforme de Simán, con uniforme de Freund, con uniforme del Coffee Cup, con uniforme de La Curaçao, con uniforme del Pops, con uniforme de Pizza Hut, con uniforme de gerente de Pizza Hut, con uniforme del Pavito Criollo, con uniforme del Banco Agrícola, con uniforme de Fotolab Crisonino, de Mike Mike, de Burger King, del Tabernáculo Bíblico Bautista «Amigos de Israel». Rótulo de «salida» imperceptible. Fotos gigantes de variedad de donas, de sándwiches submarinos, empanadas chilenas y sopas de tortilla. Fotos gigantes con el logo del Mister Donut en la esquina: la cabeza de un chef tuerto con doble bigote y corbatín del ancho de la cara, gorro anaranjado. Delantales anaranjados en las empleadas. Detalles anaranjados en la vajilla. Columnas anaranjadas entre las ventanas, entre las paredes, entre paredes de donde asoman mujeres
a ver si ya disminuyó la fila para el baño y poder cagar, orinar o cambiarse el Kotex a gusto, en paz.

23 de abril de 2011

Estaba ordenando mi cuarto y...

... encontré un libro que me regaló alguien que me destesta, impresiones de correos electrónicos de un exnovio, jeans de cuando usaba jeans, recibos de sueldo de cuando trabajaba, un bollo hecho de mi pelo dentro de un morro con decoraciones talladas de Nicaragua, un pedazo de tul rosado, el título de bachiller de otro exnovio, la caja de un DVD de Yeah Yeah Yeahs vacía, 

... vi, en pausas para descansar, videos de Chrome Experiments, Modern Family, 500 days of summer (500 días juntos), Jimmy Kimmel Live, Annie Hall (Dos extraños amantes), fotos de la reciente visita de Claribel Alegría con unos dibujos míos al fondo,

... pensé en qué clase de persona le da like a publicaciones incomprensibles de Facebook como «!!!!!» o «perico» o tres guiones seguidos, que mi papá me comenta todos los días sobre el clima, que soñé con que estaba en Venezuela con Sofía Vergara porque ella era venezolana en mi sueño, que me tengo que rasurar, que tengo que volver a regular mi horario de sueño,  que la gente que dice que 500 days of summer es la historia de su vida realmente dice que 500 days of summer es la fantasía de su vida,

20 de abril de 2011

Modificando estados de Facebook

Usuarix - Estado | Estado modificado por mí
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Albertine Stahl - ‎"No dejes que la verdad, arruine una buena historia". D. Rodríguez | «No dejes que una buena historia, arruine la verdad» - Yo
Samuel Colorado - Dancing night @ home | Dancing home @ night
Flor Elisa - Entre otras noticias: tengo 3 días de no fumar! | Entre tres días de no fumar, tengo otras noticias.
Ricardo Chavarría - Dame otra razón para vivir | Dame otra vida para razonar.
Aldo Ufo - por procastinador: ahora sí que se viene el día de las correteaderas X_X... | Por correteador: ahora sí que se viene el día de las procrastinaciones n_n...
Meelton Deejay - Siempre que voy donde mi abuela me pongo melancólico!!! xP | Siempre que me pongo melancólico, voy donde mi abuela.
Johanna Raabe - confesiones de un queso monstruoso | Monstruosidades de un queso confeso.
Carlos Clará - Inicia la Feria del Libro de Buenos Aires. | Libera los Aires el Inicio de la Buena Feria.
Efraín Caravantes - Hermosos 400 golpes los que he recibido hoy. | Hoy he hermoseado 400 recibos golpeados.
Raúl Marín - La libertad como un proceso infinito. | La infinidad como una libertad procesada.

15 de abril de 2011

Ante el skyline, el avión y las montañas

Al lado. A veces uno de los dos se adelanta; pero cuando se da cuenta, espera al otro. Caminando. Esta es la ciudad que era el pueblo más cercano a la capital y ahora se han unido ya y es noche. Pienso en cervezas, quizás porque es eso lo que andamos buscando o porque es eso lo que hemos tomado en el lugar de donde venimos que no recuerdo. Las cuadras son perfectas, todas del mismo tamaño. Los edificios en ellas son variados: casas viejas, bancos horribles de dos pisos, pequeños centros comerciales en forma de ele con parqueo, plazas con pequeños monumentos y sin vendedores porque es madrugada. Caminamos al lado. Así llegamos al edificio más alto de todos. En el periódico debió salir en una lista de los edificios más grandes de San Salvador comparados con el campanario de la iglesia Don Rúa. Ahí vivo yo o ahí vivís vos, o ahí vivimos los dos; eso es algo que no pude definir. Entramos. Uno entra al ascensor y espera al otro. No recuerdo el recorrido. Recuerdo hasta que ya estamos en la parte más alta del edificio, que es donde vivimos o donde vivo yo, o donde vivís vos. Salimos al jardín de grama e irregularidades artificiales en el terreno. Nos sentamos cansados en unas sillas con el respaldo reclinado y disfrutamos en silencio del sol porque es de mañana. Pensamos en que qué bonita la vista desde ahí: el skyline de la ciudad en primer plano y, atrás de eso, las montañas. Hemos de estar viendo al norte o hemos de estar viendo unas montañas que no existen. No hablamos. Al lado. Por la derecha, tras los edificios y frente a las montañas, aparece la punta de un avión sin alas. Lo primero en que pienso es que el aeropuerto está lejos y no queda en la dirección que lleva el avión. Nos ponemos de pie asustados y, en unos segundos, el avión impacta en las montañas. El sonido estridente sólo lo había oído en sueños. Polvo y humo forman nubes y las ventanas vibran, las cosas en las repisas vibran, las cosas colgadas de la pared vibran y las oímos vibrar hasta el jardín donde estamos al lado del otro sin poder creer lo que vemos. El humo y el polvo se disipan. El avión sin alas está intacto. La cabina está enterrada en una ladera y de varias puertas han salido personas vestidas con esos trajes de trabajo que tienen el pantalón pegado a una camisa manga larga. Los trajes son de varios colores tipo Benetton. Sacan unas mantas blancas que amarran entre ellas para formar las letras de una frase gigante de protesta ambiental. Firman como Greenpeace y me emociono. Qué bonito lo que acabo de ver. Vos comentás que los ambientalistas han jodido la montaña y yo me río
porque es cierto.


5 de abril de 2011

Inauguración Lorem ipsum


Centro Cultural de España | 5 de abril | 6:30pm | Inauguración de performance de creación artística | Eduardo Chang+Nadie | http://loremipsumexpo.tumblr.com/ | Página de Facebook | Nota EDH  

31 de marzo de 2011

Acrósticos

Estoy yendo a un taller que se llama Interfaces musicales interactivas. Casi estoy yendo a dar vía, nada más. Pero este asunto no es el que me lleva a dirigirme a ustedes, amables lectorxs. La cosa es que, antes del taller, en el mismo salón multiusos, se está llevando a cabo un seminario demasiado extraño, a mi manera de ver. A veces dejan pegados en las paredes unos carteles pintados como con témperas, lo que me llevó a pensar que era una actividad infantil. De esos carteles donde hay paisajes con una casa, un río, un sol y un árbol; de esos pintados sólo con colores primarios y trazo parvulario, naive; de esos a los que a veces se les dobla una esquina y se les dibuja la forma de un sobre para cuando alguien desdoble tal esquina (abra el sobre) descubra la frase «hola amigos» o «eres espesial». Pero grande fue mi sorpresa cuando un día vi salir a los seminaristas y observé tan variados tipos de gente como: un chero con jeans rasgados de fábrica y camisa polo de rayas horizontales gruesas rosadas y blancas, ambos comprados en el centro o en Almacén Bomba; una mujer taconuda de las que se pintan el pelo del mismo tono que su piel bronceada; una señora evangélica con mantelina y... ciega. Hoy habían dejado una rosa en un florero transparente, pequeño, con agua, en un escritorio. Y yo no entiendo, no alcanzo a determinar de qué se trata el seminario. Todas las pistas que veo no casan, me confunden más y me despistan. Sobre todo la que implica unos acrósticos dejados escritos en una pizarra blanca. Los TUVE que anotar:

Unidos
Niños
Iniciaron
Caminos
Oscuros
Reconditos (sic)
Nuevos
Imaginarios
Orgullosos
  
Conocemos
Amores
Razonables
Tiernos
Adorables
  
Cabizbajos
Hombres
Ingresaron
Negando
Amor

20 de marzo de 2011

Bajo luz eléctrica

PJ Harvey tripeando casi lo mismo que yo he tripeado y que otra gente ha tripeado y que otra gente más tripeará. Estás ahí, bañado de una tenue luz artificial.


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No soy fan de PJ Harvey.
Existencia de canción señalada por Pedrotecla.

17 de marzo de 2011

Christian Santiago Cartagena Tobar

Tenemos fotos juntos, algunas ya perdidas, otras en casas de gente que fue compañera nuestra en el colegio y que ya jamás veremos. Tenemos historias en común, ahora recordadas desde dos puntos de vista diferentes. Vos tenés historias que yo ya no recuerdo y yo tengo historias que ya no recordás. Tengo el pelo largo. Vos ya no has de tener el pelo rubio, quizás sí. Lo que sí es seguro es que ya no tenemos la ropa que llevábamos cuando nos conocimos, porque son los uniformes de preparatoria, estilo marinero azul marino con rayas blancas y zapatos negros lustrados por nuestros papás. Tengo una foto de ese año, de 1991. Vos estás serio y tu cara resalta de entre todas las caras de los niños, por blanca. Se nota que vas a ser guapo. Yo soy el penúltimo de la última fila, la de más arriba, lejos de vos, donde algunos estamos parados en unas sillas para que se nos vean las caras. He llegado tarde y soy el único niño despeinado; parezco estar sonriendo. No se nota que llegaría a estar así, así como estoy en este momento en que escribo. 
Vos jugabas fútbol y eras el único que no encontraba raro que yo no jugara, al menos nunca lo dijiste. Tenían una forma peculiar de pronunciar la ere vos y tus hermanos menores (tu hermano y tu hermana menores), cosa que nunca me creyeron por más que los hacía pronunciar «naranja» comparándolos con otros compañeros que repetían lo mismo, pero nos reíamos. Nuestras mamás iban a la misma iglesia, aunque nunca lo supieron. Yo lo supe porque te encontré en la escuela dominical el año en que estudiaste en otro colegio, y me dio gusto verte porque tenía meses de no saber de vos y eras la única cara amable en aquella aula hostil sólo de niños que competían con otras aulas a ver cuál le cantaba más fuerte a Dios. 
A los doce años, vos fuiste Edipo y yo Layo (o al revés) para una tarea de Lenguaje y Literatura. Otra amiga fue Yocasta. Era octubre, casi Halloween, y compramos sangre artificial en La Mega Tapa para recrear el nacimiento de Edipo y los suicidios de manera muy gráfica. Yo adapté el texto horriblemente, pero tuvimos 10 de nota. Por ese tiempo, nos robamos 10 colones que alguien había dejado en la ventanilla de una tienda donde nunca nos atendían. Alquilábamos películas en VHS para verlas en la casa de otra compañera que siempre pasaba sola. La bicha del  grado que criticaba todo nos comentó una vez que yo no hacía ruido para comer y vos sí. La más tonta te molestaba diciéndote Chiristian en vez de Christian porque le parecía chistosa la ortografía de tu nombre. Jurábamos por Dios cuando queríamos asegurar que nos decíamos la verdad. Te gustaba Korn. 
Un día, en septiembre de 2000, te dije que me gustaban los cheros. Quizás nunca te habían contado algo así porque pasaste toda la mañana conmigo, preguntándome cosas y diciendo que no lo podías creer. Escribiste en mi cuaderno la fecha de ese día y «lo confesó». Perdí el cuaderno. A los días me confesaste vos un secreto que no querías decir a nadie en el colegio: en unas semanas te irías del país, a vivir a Estados Unidos con tu familia. No querías pasar por tener que despedirte de todos, pero al final lo tuviste que hacer. Uno de los más evangélicos de los compañeros se puso a llorar y oró por vos. A mí me dio risa. La profesora llevó panes con frijoles para todos porque «allá esas cosas se extrañan»; pero todos los pasamos al de atrás hasta que llegaban al último de cada fila y los botaban por la ventana. La profesora que tuvimos en quinto y sexto grado te regaló un capirucho que decía «El Salvador», siempre la odiamos. El último día que fuiste a clases, la directora te despidió junto con tus hermanos ante todo el colegio y tuviste que hablar en público. Ella se puso a llorar y se bajó del escenario. Yo nunca te había visto hablar en público y me sorprendió la facilidad con que lo hacías. Es que yo siempre había sido un bicho de certámenes de poesía y oratoria, siempre leyendo en público las palabras de otros. 
En la tarde, nos vimos en la casa de una compañera para despedirte... ¿más íntimamente? Estaban unas cuantas niñas, las más tontitas y feas; las que aún son así, seguramente. Te decían que tenías que regresar a casarte con una salvadoreña, que no las olvidaras, que no sé qué, cosas de esas como «se te estima». Te tomaron fotos. Se tomaron fotos con vos. Nos tomaron una foto en un sillón donde estamos sentados a la par, y como yo estaba sentado con la pierna cruzada, vos también la cruzaste, imitándome, y así salimos, riéndonos, junto a otro compañero que también cruzó la pierna porque vos la cruzaste por mí. Yo era muy torpe (aún lo soy) y seguramente actué como que si te vería al siguiente día entrando temprano al colegio con la actitud de siempre, de «esto es lo más normal del mundo». Actué como si aún había deberes por hacer en pareja y copias que pasarse en los exámenes; como que si no sentiría en los siguientes meses algo extraño como cariño con nostalgia con enamoramiento mezclados como en toda sensación adolescente que no se sabe qué es; como que si no soñaría con vos 11 años después y pasaría todo el día recreando el sueño constantemente, tratando de encontrarte en Internet sin lograrlo y volviendo a ver las fotos, las únicas dos fotos, las fotos esas donde tenemos cinco años y catorce.

16 de marzo de 2011

Cómo nos conocimos (B,C)


Barbara Azucena | Nos vimos en Leyendas. Nos reímos con la tombilla que sale en un video de Jhosse Lora.

Batshajar Maximovna | Me hablaste en el lobby del cineteatro de la UES y me dijiste que me veías creído.

Bayardo Blandino | Nos vimos en el CCESV para la última ronda de presentación de proyectos de Arte Joven y yo me sentí ante el jurado de American Idol.

Beatriz Alcaine (La Luna) | Te pregunté en La Luna (¿¡dónde más!?) con quién tenía que hablar para lo de la «Fogata Poética» que se iniciaba ese día y me presentaste a Ricardo Lindo y a Kenny No-me-acuerdo-el-apellido.

Beatriz Hquez | Esaú Ramírez te llevó al extinto Güajira por la UES y queríamos, ilusamente, formar un grupo de poesía.

Benjamin Morales | Estabas en San Salvador para la presentación de un libro y pasamos por tu hostal con Elena Salamanca un día antes de que te fueras. Quebré una silla de plástico.

Boris Ciudad Real | Sólo nos hemos visto de pasada en algún evento.

Boris Sánchez | Creo que una vez por Hi5 me dijo que su suegro firmaba, también, como Nadie.

Buscaniguastudio Bs | Nos conocimos en el TACON en el MARTE.
  
Carlisto Hdez | Una vez llegaste a tomar a la casa de Pedro José Morales Bonilla y te salimos a encontrar en la madrugada por Santa Tecla. Nos caímos bien.

Carlos Chávez | Me comentabas en mi blog y, alguna vez, nos presentó Elena Salamanca.

Carlos Clará | Yo estaba en un Coffee Cup con Elena Salamanca y vos llegaste para hablar con ella y yo me quedé de metido.

Carlos El Chino Figueroa | No lo conozco.

Carmen CaNas | Seguramente te conocí tomando, pero no recuerdo cuándo ni dónde.

Carmen Elena Trigueros | ‎Veronica Vides nos presentó en el TACON en el MARTE.

Carmencita Sura | Seguramente fui instructor en una materia que llevaste en la UCA.

Catalina del Cid | No sé quién es usted.

Ccesv El Salvador | Una vez fui a la Embajada de España y me di cuenta de que existías, que estabas justo al lado y supe a qué te dedicabas.

Cesar Pineda | Te vi en «El médico a palos» en la UES. Al tiempo, nos hablamos en Leyendas una noche que andaba muy bolo.

Cesc Miilian | Creo que fui instructor en alguna materia que llevaste en la UCA.

Chepe Cruz | Nos conocimos en el TACON en el MARTE.

Cipote es una chinchilla
Cipote Nimalino | Sos la mascota de Esaú Ramírez y no te conozco personalmente.

Ciro Martinez | Entramos a estudiar a la UCA en 2009, fuimos compañeros en algunas materias.

Claudia Aguilar | Nos presentó Denise Huezo en el MARTE, una vez que la fuiste a dejar al TACON.

Claudia Dehais | Estábamos Miguel Molina Tobar y yo en el Mug Café y usted nos atendió y me preguntó que si yo era «el poeta aquel» y creo que le salí pesado.

Claudia Torres | Entramos al curso preuniversitario de la UCA en 2009 y te comencé a notar porque una vez te oí diciendo unos comentarios homofóbicos.

Claudita Dinarte | Nos presentó Rodrigo Puente y llegabas a hacer deberes mientras nosotros comíamos hablando suciedades y perversiones.

Cristian Gonzalo Vides | Te conocía sólo como el fotógrafo del CCESV hasta que nos comenzamos a hablar por el proceso de Arte Joven 2010.

César Ponce | No estoy seguro si he sido instructor o si fuimos compañeros en alguna materia que llevaste en la UCA.

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