24 de agosto de 2010

ORDINARIA

Los más atentos ya sabrán de la revista Ordinaria que se lanzará el viernes 27 (anotar, ponerse un hilo rojo amarrado en el dedo) a las 6:00 p.m. en el Museo Municipal de la Ciudad de Santa Tecla (MUTE) (esta información está en la imagen que ilustra la entrada).
Acompáñenos en la presentación que promete mucho (color, drama, pasión, humor y suspenso; coctel ♥). En la revista podrá leer un cuento mío y, en base a eso, podrá burlarse de mí por tener la sección literaria dentro de Ordinaria, así como David Escobar Galindo (modelo a seguir en todo aspecto de mi vida) la tiene en Séptimo Sentido: ¡irónico destino!
Ordinaria no salió del núcleo, pero lleguen en su carro, bicicleta y carreta, hasta en calzoneta como cuando King Flyp canta en oriente._ _ _Nos vemos.

16 de agosto de 2010

EL.PLANO.AIRO

Les quiero recordar que tengo otro blog. Ese sí es a colores y no escribo tanta caca ahí. Se llama como se llama porque el Plano Airo es el plano inconcebible para las criaturas marinas según la imaginación de Íngrimo, según la imaginación de Salarrué. Es donde vivo yo pues, y usted y vos. La dirección u ere ele es http://elplanoairo.blogspot.com/. Si usted ha leído Íngrimo y me medio conoce, sabrá por qué me gusta tanto. Si vos lo has leído y me medio conocés, también. En unas semanas (pocas) les estaré invitando a una cosa que me emociona mucho y que tiene mucho que ver con este mi otro blog que hoy les he promocionado descaradamente aquí. Les dejo un beso o un abrazo. Ustedes deciden. Vos también.

11 de agosto de 2010

Estos días

Dibujo una línea irregular en mi cabeza, con el trazo de algún dibujante de La sobrevuelo para siempre, hasta que el sueño dura, hasta que la fantasía de deshace. Escribirlas... si contara los minutos que llevo acumulados feliz, sin conflictos de interés acompañando su nombre, joven, feliz, hasta guapo. Siento que me he dedicado a vivir estos días, así de horrible como suena (oye me laegra mucho ke vivas la vida, disfrutala a lo maximo cada día: posible comentario).  desde días atrás repitiendo la acción esa, inútil, llevaría media hora de la vida invertida en tratar de escribir. Ya lo dije. Pedro: ¿Qué era aquello que dije la vez pasada que...? / Nadie: Camembert. / P: No... / N: Dodecafonía. / P: No... / N: Teoría de conspiración. / P: Eso. Así es mi relación con Pedro y está aquí otra vez, como estuvo Esaú también, al mismo tiempo que Pedro, al mismo tiempo que yo, en el mismo espacio en el que tres años habían pasado sin cambiar nada. Voy a decir que He dejado de escribir tanto como hace unas semanas y me he quedado —pajas— en medio de dos cosas que no sé qué son.  si contara los minutos que llevo acumulados desde hace días que me siento frente Claudia Hérodier le preguntó a una amiga mía si «hacíamos el amor» a la computadora, con Blogger abierto, Nueva Entrada, y me quedo pensando, provocando el texto, idiota; concentrándome en las sensaciones, en los impulsos y las pulsiones, tratando de deletrearlas y, o maitros con las orejas peludas que se reúnen con otros a tomar café luciendo anillos de graduación Hanna-Barbera, y la sobrevuelo sin llegar lejos de ella, sin perderla de vista. Y lo dijimos: siento que no ha cambiado nada (tenor, barítono, contratenor al unísono). Y nos pusimos borrachos.  Si me permitiera escribir todas las cosas que sé Sería posible amarlo, aunque sea con amor de hipsterYo, sólo un poco; Pedro, más o menos; Esaú, un montón. Ya nos veremos. Ya veremos pasar a nuestro lado a personas que no somos nosotros tres, y que serán ciegos que venden chicles por Metrocentro de oro, o alguna vendedora de pupusas que pregona «pusa» en vez de la palabra entera, o Katya Carranza en La Gran Vía, o Luis Alvarenga en la UCA —que es diferente al Luis Alvarenga de Facebook: a veces joven, con un niño sobre sus hombros, 
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Este era un texto horrible que no me satisfizo, surgido de la necesidad de escribir algo en este blog.  Terminé cortándole partes del final y pegándolas en medio repetidas veces. Al final, metí al azar frases que he andado estos días repitiendo en mi cabeza. La foto me gusta. El texto final, también.

29 de julio de 2010

Humildad IKB


«    Humilité
Humilité
Humilité
Humim Humilité
Humilité
Humilité Humilité
Humilité Humilité
Humilité Humilité Hul Humilité
Humilité Humilité
Humilité     Humilité
Humilité     Humilité
Humilité     Humilité»
Yves Klein
Nota conmovedora (hablo por mí, ¿por quién más?) en el diario del monócromo que data de 1958. 

21 de julio de 2010

E_ _ _ _ _,


Soy cerote. Esto te doy. Esto. Este espacio en el ciberespacio. Estas líneas. Este blanco, este negro. Este espacio que ocupa esta entrada en este sitio. El alto de cuánto mide en pixeles. Esto te doy. Sólo esto tengo. Es tuyo, lo declaro. Y si alguien más viene y lo lee, son tuyas las palabras que pronuncie, en su mente o con su voz, ese alguien que venga y lo lea. Son tuyas las opiniones que cualquiera pueda tener respecto a esto. Esto te doy. Mi voz en estas palabras si alguna vez lo leo en público. La página donde escribí la primera versión y la tinta del lapicero. Te doy a las personas que lean esto desde que lo publique hasta que el tiempo mate nuestra lengua. Te doy las posibles traducciones de esto. Te doy el esfuerzo que algún investigador haga por descifrar el mensaje perdido de esta lengua en el futuro más lejano. Este pensamiento y este momento en el que escribo son tuyos. Aquí estoy de cuclillas y escribiendo en la orilla de mi cama con la edad que tengo y todo el bagaje cultural que me condicionan a escribir esto así. La voz del presentador de noticias a lo lejos. Los sonidos de mi papá cenando… Te doy las pausas que hago para pensar qué regalarte. Esto te doy. No tengo más. Nadie lo podrá tener más que vos. Abro este momento, dentro del tiempo, para vos. Es tuyo. _ _ _ _ _ _ _. _ _ _.
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Soy cerote y culero.

20 de julio de 2010

Generaciones


«En la literatura salvadoreña del siglo veinte ha habido únicamente dos generaciones: la de Salarrué y la de Dalton. A partir de los 70, se abre un “vacío de generación”. No ha habido, hasta ahora, otra. Aunque cada tres o cuatro jóvenes que se juntan a charlar se auto bauticen como “generación”, el surgimiento de una generación no es asunto de simples sucesiones.»
Miguel Huezo Mixco

Nota al pie de página (o al costado, porque estaba a un lado) del ensayo Espléndidos infiernos: tendencias en la poesía salvadoreña de fin de siglo de la revista Cultura No. 78; o sea, la de enero-abril de 1997. 

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Con esta cita de (y con) Miguel Huezo Mixco, inicio una serie con la etiqueta citas a ciegas.

8 de julio de 2010

(-) + (-) = +

En la frase NO SER NADIE, las expresiones negativas NO y NADIE se suprimen por ley de los signos, dejando solamente el verbo SER en infinitivo. Solamente SER. SER en infinitivo. Ser infinitamente. No morir, entonces. Sólo ser. ¿Quién? Lo que sea. SER lo que SEA. Hombre. Mujer. Bonito. Fea... Callado. Engreído. Chistosa. Lo que sea. Ser tantos y tantos y tantas que la acumulación de sus colores pigmentos produzca un color negro perfecto. Oscuridad. Vacío. Nada. La ausencia de la luz. La ausencia de todo color. Oscuridad. Vacío. Nadie. Sólo ser. ¿Quién? Nadie. Ser infinitamente Nadie. Nadie en infinitivo. Acumulación de color y ausencia de luz. Color negro perfecto. Ausencia perfecta. SER. Nadie perfecto. Nadie ES perfecto. 


5 de julio de 2010

Fin de ciclo / Limpieza

Lástima que aquí no soy más que estudiante
y que por esa razón no puedo
caminar sobre los techos de las aulas magnas.


Los techos de las magnas
tienen la forma de una piscucha
que intentando aletear se quebró
y se quedó quebrada
con los extremos derecho e izquierdo
hacia abajo,
casi tocando el suelo
si no fuera por las paredes
casi nubes
que la sostienen
y por la bulla de los alumnos
que no saben lo que pasa.


Por cualquiera de los extremos
derecho e izquierdo,
los empleados del aseo suben
hasta arriba o hasta en medio,
donde sea que esté sucio,
donde piensen que lo esté.
Con escobas, casi bastones,
barren las hojas que caen con polvo.
Caminan despacio y despreocupados
por la gran extensión inclinada
de la ondulada Duralita
gris mohosa,
ahí dejada
a su suerte.